Muchachos en flor

22 agosto, 2016

Cogen olas con el cuerpo. Aguardan mirando hacia el horizonte, por donde ellas se generan impredeciblemente y a menudo se presentan en serie. Entonces se suben o se meten en ellas, en algún lugar anterior o posterior a la explosión de la espuma esfervescente, que los traslada como flechas hasta la orilla. Y así pasan el tiempo, cinéticos y risueños en el mar, el mar, toujours recommencée.

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Tardes de agosto

12 agosto, 2016

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Brumas de verano

5 julio, 2016

Caminosdispersos_junio 2016Un verano más, ante esta ficción de llanura infinita del tiempo vacacional.


Muros marinos

10 junio, 2016

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Muros marinos.caminosdispersos

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G. W. Maynard – En mares extraños, 1889

28 mayo, 2016

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Tragaluz #20 (El botón de nácar, 2015)

15 mayo, 2016

El boton de nacar_ patricia Guzman_2015

“¿Cuánto tiempo habrá viajado el cometa que nos trajo las primeras gotas de agua?”


Charles Baudelaire – “L’Albatros”, 1857

10 febrero, 2016

Souvent, pour s’amuser, les hommes d’équipage
Prennent des albatros, vastes oiseaux des mers,
Qui suivent, indolents compagnons de voyage,
Le navire glissant sur les gouffres amers.

À peine les ont-ils déposés sur les planches,
Que ces rois de l’azur, maladroits et honteux,
Laissent piteusement leurs grandes ailes blanches
Comme des avirons traîner à côté d’eux.

Ce voyageur ailé, comme il est gauche et veule!
Lui, naguère si beau, qu’il est comique et laid!
L’un agace son bec avec un brûle-gueule,
L’autre mime, en boitant, l’infirme qui volait!

Le Poète est semblable au prince des nuées
Qui hante la tempête et se rit de l’archer;
Exilé sur le sol au milieu des huées,
Ses ailes de géant l’empêchent de marcher.

(A veces, para distraerse, los marineros dan
Caza a los albatros, grandes aves del mar,
Que siguen, indolentes compañeros de viaje,
Al navío surcando los amargos abismos.

Apenas depositados sobre las tablas,
Estos reyes celestes, torpes y avergonzados,
Abaten penosamente sus grandes alas blancas
Semejantes a remos que arrastran a ambos lados.

Este viajero alado, ¡qué inútil y qué débil!
Él, antes tan bello, ¡qué grotesco y qué feo!
¡Uno le hace daño en el pico con una pipa,
Otro imita cojeando al lisiado con alas!

El Poeta se parece al señor de las nubes,
Que habita la tormenta y se ríe del arquero.
Exiliado en el suelo, en medio del griterío,
Sus alas de gigante le impiden caminar.)