Los hijos de los hombres

16 junio, 2012


Morir/Significar

26 mayo, 2012

Con frecuencia me pregunto qué pasaría si todas esas personas que se están suicidando en la Europa meridional a causa de la crisis decidieran morir de una manera más funcional y manifiesta, como hizo Dimitri Christoulas en la plaza Sintagma, incluyendo la palabra kalashnikov en su calculada carta de despedida. Pero lo que más me pregunto es por qué no lo hacen, ya puestos a morir.

Tal vez sea porque significar es precisamente lo que nos aleja radicalmente de la muerte, el latido que nos mantiene en el lado del sentido, el lado en el que las cosas como leer, ver películas, escuchar música o tener un blog importan; mientras que cuando uno ya tiene la vista puesta en el lado de la muerte es porque nada importa, ni siquiera luchar.

Pero la deseperación por causas exógenas -como perder casa y trabajo- que conduce al suicidio como única salida, ¿no debería venir acompañada de grandes dosis de rabia y de un vengador deseo de justicia?


El Pressentiment (COPIA Y DISTRIBUYE)

21 mayo, 2012

Descargar PDF


Quousque tandem abutere,Catilina, patientia nostra?

5 abril, 2011

Llega el tiempo de la mentira explícitamente silenciada. Todo el mundo lo sabe, pero eso no cambia nada. La campaña electoral es una humillación para la ciudadanía. Si ya lo era en los tiempos de la política, por la premisa de que el lenguaje político siempre es eufémico y ocultador y porque los políticos siempre mienten para llegar al poder y mienten aún más para conservarlo, en los tiempos de la antipolítica, la campaña electoral es una humillación para toda la sociedad, porque ya hemos aprendido -y acatado- quién manda. Comienza un espéctaculo de mal gusto en el que se pone de manifiesto nuestro pobre y efímero papel democrático: el pueblo queda reducido a su “forma estadística” (J. Rancière, A. Badiou), para luego volver a ser olvidado y, lo que es mucho más triste, para olvidarse a sí mismo. Ahora, como si elegir a un partido o a otro fuera a suponer una diferencia significativa, el ciudadano  bienpensante revisa su papel como agente fundamental de la democracia y enuncia cosas soberanas como: “hay que votar”, “lo importante es votar”, “no podemos dejar de votar porque eso sería un peligro.” El resto del tiempo, ese mismo ciudadano bienpensante no ejerce como tal, sino que traga todo lo que le echen.

QUOUSQUE TANDEM?

Desde aquí, una propuesta que nos ayude a superar la humillación de la campaña que se nos viene encima. Convirtamos la jornada electoral en el Día de la Náusea Ciudadana y pongámoslo todo perdido en cada autonomía:

VO (MI) TA