Tarkovski: Los cazadores en la nieve, 1972

25 marzo, 2012

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Ser o no ser (fumar o no fumar)

24 diciembre, 2011

Unos minutos antes del cambio de órbita en la estación espacial de Solaris, Kris Kelvin acaba de darse cuenta de que Hari 2 se ha quedado sola en la biblioteca con la puerta cerrada. La última vez que la dejó sola en una estancia cerrada las consecuencias fueron dramáticas: movida por el pánico a la soledad y sin entender el concepto “puerta”, traspasó la barrera a golpes con su propio cuerpo. Cuando Kris vuelve a la biblioteca preocupado, encuentra a Hari 2 sentada sobre la mesa, de espaldas a la puerta, absorta en su mundo interior mientras se fuma un cigarrillo.

La mano en la que tiene el cigarrillo reposa sobre el ejemplar abierto de El Quijote. Kris la mira intensamente, como nunca la ha mirado hasta ahora, descubriendo y amando su indescifrable humanidad.

Tras la mirada de Kris, la cámara se desplaza lentamente hacia ella y contemplamos su enigmático rostro en primer plano, mientras Kris se vuelve un mero reflejo de sí mismo en el espejo del fondo.

Aunque Hari 2 sea una proyección de la mente de Kris Kelvin, ella más que nadie encarna ante la atónita mirada de este la metáfora de la condición humana, llena de incertidumbre y angustia, a la conquista de la ilusión del libre albedrío.


30 segundos de ingravidez

11 diciembre, 2011

A las 5 de la mañana la estación espacial del planeta Solaris experimenta 30 segundos de ingravidez por un cambio de órbita. El psicólogo Kris Kelvin levita abrazado a la materialización de su recuerdo de Hari, su mujer muerta, un producto de su mente que el océano pensante de Solaris ha copiado y convertido en un ser de neutrinos que sufre humanamente, fuma, teme, se cuestiona su origen y olvida con angustia su rostro cuando cierra los ojos ante el espejo. Un ejemplar abierto del Quijote levita con ellos.


Andrei Rublev #2

8 septiembre, 2011

Debo hacerle una confesión. ¿Quiere oirla? No puedo hacer nada, Danil. Después de vivir tantos años juntos en la misma celda no tengo a nadie más que a usted. Veo el mundo con sus ojos, lo oigo con sus oídos, lo percibo con su corazón.

Andrei Rublev, 1966, Andrei Tarkovski.


Andrei Rublev #1

6 septiembre, 2011

Parece un Giotto, pero es Tarkovski.


El sueño de Ivan

30 agosto, 2011